En una semana de mierda, Alianza lima ha sabido surgir de los problemas, ponerle el pecho y sacarlos adelante, ganando el clásico antes del receso obligado de la Copa América, e impulsándose en un envión anímico que le cae tan bien como el gol de preciado a todo aquel fanático que ama este deporte.
Ha sabido aprovechar la velocidad de sus jugadores. Preciado
ganando la espalda constantemente a Benincasa y marcando un golazo que se
dibuja controlando de derecha, amagando de izquierda y definiendo otra vez con
derecha derrochando belleza en el césped y transformando a Josimar Vargas en el
nuevo Boateng peruano. Manejó el medio campo a través de su doble pivote Atoche-Mejía,
este último de gran partido en la recuperación y llegada al área rival siendo
uno de los mejores del equipo local.
Es imposible analizar un partido a partir del resultado, la U ha jugado mejor, con Flores tratando de desbordar, encarar y
buscar asociaciones. Con un Dulanto muy sobrio para defender y en algunas ocasiones
salir jugando, con un Gutierrez que también ha luchado en el medio campo
siempre dando una mano a Vargas en los ataques rivales, con un Cristofer Gonzales
que con lo poco que estuvo en la cancha, demostró que está para coger la
camiseta de titular. Pero con un GrossMuller practicando un fútbol de los años
setentas, lento para trasladar y lento para pensar, con una técnica
considerable pero sin la capacidad de buscar paredes, hacer el recorrido con
llegadas al área, más si lo colocan como interior por derecha, quizás no sea
culpa de él, sino de Suarez que busca ubicarlo por la línea y no de enganche
para penetrar balones en el área, solo quizás.
La defensa alianzista es un queso. Uno con agujeros para los
balones parados o para los centros que bien pudieron costarle el partido, no ha
funcionado la pareja Aparicio-Lavalle, han fallado, y si no lo han pagado es
porque Universitario ha decidido no cobrarlo, los ha perdonado y han perdido. Caso
particular es la palabra del técnico Roverano “Saqué a Preciado porque ya no
necesitaba atacar”, en un futbol que ha evolucionado no podemos seguir pensando
que la mejor defensa es replegarse atrás.
Alianza se ha llevado el clásico, seguro uno de los más desapercibidos
de los últimos años, pero lo que cuenta es la victoria y el gozo de ganarle al
viejo y conocido rival, no nos deja un buen partido, pero nos deja el gol de
Preciado y con eso, por ahora, les ha bastado.
