El debut de Ricardo Gareca como director de la selección, y la
verdad poco es lo que se pudo observar. Pero vayamos desde el principio, preguntémonos
¿Qué es lo que se espera de la bicolor? ¿Clasificar al mundial? ¿Tener identidad
de juego? ¿Hacer partidos dignos al rival? ¿No quedar últimos? Todas son
validas, pero para esta columna hay una cosa que olvidamos, potenciar a los
nuestros. No tenemos Crack. porque, vamos, Paolo Guerrero no es un Crack es solo un
jugador con un buen juego a espaldas, buenas diagonales, disparos potentes y
buen juego aéreo, es de lo mejorcito que tenemos en el almacén peruano. Luego
está Jefferson Farfán que es un signo de interrogación abierto, digo abierto porque no
sabemos cómo termina la pregunta Farfán, si juega bien, si se recupera, si
llega a la Copa América, no lo sabemos, es una interrogante. Pero vayamos a los
que jugaron, mejor dicho, a los del exterior que jugaron, revisamos el partido
los noventa minutos y salvo André Carrillo que encendió algo de chispa generando
fuego lento y después apagándose poco a poco, los demás estuvieron mal o no estuvieron
a la altura que se les espera, quizás esperamos a un Zambrano transformado en
Puyol, un Carrillo transformado en Sterling o Tapia imitando a Yaya Toure. Somos
buenos para llamar un partido 10 puntos de tal jugador cuando lo juega a 7, o quizás
somos muy esperanzadores, esperamos que el futbolista peruano genere jerarquía
cuando ni siquiera en su club la tiene. Pero
no nos salgamos del encuentro, un carrillo tirado por la izquierda con un esfuerzo
grande en su recorrido, un Irvin Ávila que de centro delantero tiene muy poco y un
Hurtado que, bueno un hurtado que es ahí
nomá no encuentro otra definición para hurtado. No se elaboró, Deza nunca
se encontró con los extremos, el punta ganó pocas o casi nada en las divididas
y no hubo acoplamiento en las líneas, si bien por momentos Perú era un equipo
corto, pero de nada sirve ser corto si los pases no brindan profundidad o por
lo menos lograr mover al equipo rival. Guardiola decía: “15 pases, si no hay una
secuencia de 15 pases previos, es imposible hacer bien la transición entre
ataque y defensa. Imposible” y Perú no logró ni siquiera 7 por arriba
del mediocampo. no queremos decir que juguemos como Guardiola porque decir eso
sería una barbaridad solo permitida para los idiotas, pero si decimos que
dentro de esa teoría, 15 pases podría lograr lo que ahora necesita la
selección, paciencia.
Gareca va a tener que trabajar y mucho, agarró fierro
caliente, no vale tirarse para atrás, la selección peruana es un arma de dos
filos gareca, o te destruye o te lleva a la gloria, de mi parte espero que sea
lo segundo.
