Manuel Pellegrini decía: “El que tiene el balón que vaya
lento, los demás rápidos” y un periodista español manifestaba que en Europa se
juega más a los espacios, mientras que en Sudamérica se juega más con la
pelota. Dentro de estos diferentes términos cabe resaltar que la selección
tiene un serio problema en un tema táctico específico que no sabemos si es por
técnicos o por falta de jugadores, y es la salida de balón.
En nuestro primer
partido ante Haiti, jamás imaginamos un gol a los 60´ para abrir el marcador y sufrir a los 94 salvándonos de un cabezazo
que acabó con un jugador en lágrimas (lo bello del fútbol) pero lo que se ha
desvelado y reafirmado hoy es que no sabemos salir con el balón, en el sistema
del 4-1-4-1 Perú en salida ha tenido precariedad, ni Ramos ni Rodriguez han
tenido la facultad de fijar ese pase entre líneas, raso, tenso, mucho menos
Renato cuando retrocedía pudo hacerlo, por ende los pelotazos hacía Guerrero se
hacían constantes, como siempre dejando a la incógnita la elaboración. Pero
esto no parte solamente por el que tiene el balón, sino por las personas que
están delante de la línea de la pelota, y es que si tenemos a Guerrero fijando
a los centrales la responsabilidad recae en Vilchez, Cueva, Flores y Hoberg.
Todo es un efecto dominó, Renato recibe, tiene el balón, los centrales se
muestran a los costados, posesión horizontal, los de arriba no se mueven, se
frustra la jugada, se ralentiza todo, roba el rival y produce una contra; en una
mala salida de Ramos hemos podido ver cómo nos han robado ese balón y si no fue
gol es porque quien tenemos al frente es Haiti. En resumen, Necesitamos
centrales con salida de balón y mejorar los movimientos al espacio.
¿Por qué se dejó de presionar? Analicemos los primeros 10,
15 minutos, presión arriba equipo corto, centrales en la medular, presión de
3x1, recuperación instantánea, asociación, paredes y opciones de gol, sí, esto pasó
en los primeros minutos, pero a medida que pasó el tiempo el libreto se cayó,
Haití se soltó y se perdieron los papeles. Los comentaristas nos decían que
esto no se podía mantener durante los 90 minutos porque se cansarían, nada más
alejado de la realidad, dentro de un juego posicional no hay otra cosa que canse
menos que la manera que jugó Perú, se corre menos, se tiene más el balón y se
recupera rápido sin dejar de tener ocasiones, entonces cabe preguntarse ¿De qué
forma nos cansamos más? ¿De la forma en que jugamos 10 o 15 minutos del primer
tiempo o de la forma que jugamos todo el partido?
En el primer tiempo Perú en su formación asimétrica figuraba
con Trauco más lanzado y un Revoredo más precavido todo surgió por izquierda, Flores,
Cueva, Trauco se encargaban de generar ocasiones, mientras el lado de Hoberg,
Vilchez y Revoredo carecía de juego. Todo se solucionó en el segundo tiempo,
Revoredo subió más y por consecuencia jalaba marca, esto hacia que Hoberg con
menos marca se mostrara más libre y desde ahí generara posibilidades, prueba de
ello es el gol, cambio de orientación para Flores, este recepciona, mete el
centro y gol de guerrero.
Uno de los estigmas de la selección es nuestra querida
pelota parada. Es increíble que este problema nos persiga a lo largo de los
últimos años y la capacidad de concentración se pierda en tan solo unos
minutos, y este deporte, cuya crueldad es manifiesta, tiene la tendencia de no
mostrar misericordia, ayer nos salvó, se apiadó de nosotros, pero contra Brasil
y Ecuador, será toda nuestra responsabilidad, quedamos advertidos.
Manuel Pellegrini decía: “El que tiene el balón que vaya
lento, los demás rápidos” y un periodista español manifestaba que en Europa se
juega más a los espacios, mientras que en Sudamérica se juega más con la
pelota. Dentro de estos diferentes términos cabe resaltar que la selección
tiene un serio problema en un tema táctico específico que no sabemos si es por
técnicos o por falta de jugadores, y es la salida de balón.
En nuestro primer
partido ante Haiti, jamás imaginamos un gol a los 60´ para abrir el marcador y sufrir a los 94 salvándonos de un cabezazo
que acabó con un jugador en lágrimas (lo bello del fútbol) pero lo que se ha
desvelado y reafirmado hoy es que no sabemos salir con el balón, en el sistema
del 4-1-4-1 Perú en salida ha tenido precariedad, ni Ramos ni Rodriguez han
tenido la facultad de fijar ese pase entre líneas, raso, tenso, mucho menos
Renato cuando retrocedía pudo hacerlo, por ende los pelotazos hacía Guerrero se
hacían constantes, como siempre dejando a la incógnita la elaboración. Pero
esto no parte solamente por el que tiene el balón, sino por las personas que
están delante de la línea de la pelota, y es que si tenemos a Guerrero fijando
a los centrales la responsabilidad recae en Vilchez, Cueva, Flores y Hoberg.
Todo es un efecto dominó, Renato recibe, tiene el balón, los centrales se
muestran a los costados, posesión horizontal, los de arriba no se mueven, se
frustra la jugada, se ralentiza todo, roba el rival y produce una contra; en una
mala salida de Ramos hemos podido ver cómo nos han robado ese balón y si no fue
gol es porque quien tenemos al frente es Haiti. En resumen, Necesitamos
centrales con salida de balón y mejorar los movimientos al espacio.
¿Por qué se dejó de presionar? Analicemos los primeros 10,
15 minutos, presión arriba equipo corto, centrales en la medular, presión de
3x1, recuperación instantánea, asociación, paredes y opciones de gol, sí, esto pasó
en los primeros minutos, pero a medida que pasó el tiempo el libreto se cayó,
Haití se soltó y se perdieron los papeles. Los comentaristas nos decían que
esto no se podía mantener durante los 90 minutos porque se cansarían, nada más
alejado de la realidad, dentro de un juego posicional no hay otra cosa que canse
menos que la manera que jugó Perú, se corre menos, se tiene más el balón y se
recupera rápido sin dejar de tener ocasiones, entonces cabe preguntarse ¿De qué
forma nos cansamos más? ¿De la forma en que jugamos 10 o 15 minutos del primer
tiempo o de la forma que jugamos todo el partido?
En el primer tiempo Perú en su formación asimétrica figuraba
con Trauco más lanzado y un Revoredo más precavido todo surgió por izquierda, Flores,
Cueva, Trauco se encargaban de generar ocasiones, mientras el lado de Hoberg,
Vilchez y Revoredo carecía de juego. Todo se solucionó en el segundo tiempo,
Revoredo subió más y por consecuencia jalaba marca, esto hacia que Hoberg con
menos marca se mostrara más libre y desde ahí generara posibilidades, prueba de
ello es el gol, cambio de orientación para Flores, este recepciona, mete el
centro y gol de guerrero.
Uno de los estigmas de la selección es nuestra querida
pelota parada. Es increíble que este problema nos persiga a lo largo de los
últimos años y la capacidad de concentración se pierda en tan solo unos
minutos, y este deporte, cuya crueldad es manifiesta, tiene la tendencia de no
mostrar misericordia, ayer nos salvó, se apiadó de nosotros, pero contra Brasil
y Ecuador, será toda nuestra responsabilidad, quedamos advertidos.
