(Fuente: Diario Perú 21)
Caía la tarde del sábado y era mi debut en el Alejandro
Villanueva, nunca había pisado el estadio de matute por algunos paradigmas que
me habían invadido en el pasado, uno de ellos, sin ninguna duda, era los
exteriores del estadio, plagado de delincuencia y vandalismo que me alejaban de
ver el fútbol íntimo, sin embargo, la fe por el buen fútbol y las esperanzas de
ver un Alianza renovado en este año pudieron más. El hincha acudió masivamente
al estadio, con la misma esperanza de todos los años y con contrataciones que
encendían la motivación para ver este año al equipo blanquiazul campeón,
lamentablemente no ha sido así.
“Alianza respetará su fútbol, su tradición, jugará como
Alianza” había declarado Mosquera en ocasiones anteriores ante la pregunta de
¿Cómo jugará Alianza?, pues ha faltado a la verdad. Los locales salieron en el
primer tiempo con un 4-2-3-1 doble pivote conformado por Atoche y Ramirez, un
Montaño que jugaba de enganche y dos extremos como Vilchez y Mimbela
manteniendo la línea defensiva con cuatro jugadores. Y si hay algo que se ha
podido ver en este equipo es la individualización de algunos con la pelota, ha
omitido el juego en asociación, dando prioridad a las transiciones largas del
jugador con balón, siempre aceptando el reto del uno contra uno y casi todas
las veces perdiéndolo, pero particularmente Montaño y Mimbela se han
obsesionado con los duelos individuales, quitando fluidez al juego, haciendo
lentos y predecibles los pases, equivocados en los momentos, momentos para
poner pause en el juego y momentos para desequilibrar, ambos han tenido siempre
compañeros al costado, sobre todo Montaño, pero han preferido el “yo te supero”,
mientras que William siempre que caía a banda agachaba la cabeza y se
encaprichaba con la línea de fondo, desde la izquierda fue casi imposible,
desde la derecha (cambió con Vilchez en los últimos minutos) logró enganchar y
sacar centros, siempre sin peligro.
Por otro lado hay puestos en el que Mosquera está probando,
no cabe duda que jugará con doble mediocentro, Alianza ya jugaba el año pasado
así con Miguez y Atoche, pero esta vez ha asumido ´Cachito´ Ramirez la compañía
de atoche, la idea es matizar calidad con marca, cachito desde su posición ha
lanzado buenos pases en forma vertical y diagional buscando al espacio a pajoy
o para habilitar al lateral en su proyección, particularmente pienso que ha
sido el que más ha recorrido, hasta la mitad del 2do tiempo, está claro que el
físico no lo avaló ayer, se ha cansado, se ha sentido agotado porque su labor
no era solo de llegar al área desde atrás sino también retroceder rápido y lo
ha hecho mientras las piernas y el corazón se lo ha permitido.
Atoche se ha sentido como el actor de reparto al lado de
Ramirez, su labor de marca no ha sido
buena, no ha entendido como apoyar en las salidas y como leer las jugadas,
lento para los retrocesos y falto de visión para entregar un buen pase a sus
compañeros, y a pesar de que conoce más la posición no ha asumido el protagonismo
deseado, Mosquera lo identificó y en el segundo tiempo puso a Vilchez para que
asumiera su posición, le aportó mejores salidas y más intensidad en la marca,
pero no ha sido sobresaliente. Está claro que mosquera quiere un mezcla de ello
en la primera línea de volantes, Ramirez será su abanderado, pero la duda
estará en su acompañante, la recuperación limpia y el buen pase, será el duelo
entre Atoche y Vilchez.
Si hay algo decepcionante del equipo de Mosquera es que se
ha visto muy pocas asociaciones, en los entrenamientos previos, se veía como Montaño
fijaba de eje para las triangulaciones de Guizasola-Montaño-Pajoy o
Trujillo-Montaño-Pajoy, el lateral desbordando construyendo pared con el
colombiano y sacando el centro para que defina Pajoy, nada de eso se ha visto
en el partido, los laterales Guizasola y Trujillo no se han entendido con sus
extremos, por un lado Guizasola y Vilchez era la perfección del desentendimiento,
y por el otro Trujillo y Mimbela la pelea por la individualización, ya
comentamos que a Mimbela le interesaba más desbordar por fuera que formar
sociedades por dentro, y los laterales no han sido de gran aporte, Trujillo ha
estado falto de timing lo han
desbordado, le han ganado las espaldas, es lento para el repliegue, eran los
primeros minutos del primer tiempo y es como si estuviera en el minuto 120, no
ha aportado en ataque ni en defensa y por su lado llegó el penal que le cometen
a Emelec. Mientras que Guizasola se ha ganado el puesto por su experiencia y
que dentro de su posición hace lo correcto, pero lamentablemente desde su
posición no basta con hacer lo correcto, otra cosa que le resta es su
temperamento, Roberto Guizasola es el vivo reflejo del hincha aliancista,
temperamental, prepotente, reclamón, el nuevo Miguez de esta temporada, aquella
persona que prioriza golpes y trabajo a la boquilla en vez de fútbol, y
mientras sigamos creyendo que con eso vamos a ganar partidos y sigamos
comiéndonos esta mentira de mierda del temperamento en la cancha, seguiremos
siendo un equipo expuesto a las expulsiones, le pasa a la blanquirroja, le pasó
a Alianza ayer.
Pero si hay algo que define tu buen fútbol son las salidas
del equipo con el balón, los íntimos no supieron salir de la presión y aunque
no hubiera presión ellos se la ejercían así mismo, cual jaraquiri. Comienzo a
pensar que Forsyth vive equivocado en este deporte, puede sacar pelotas buenas
(la del tiro libre en el primer tiempo) puede ser referente de alianza pero es
otro de los jugadores que le hacen tanto mal a este club, he contado los 90
minutos cuantas pelotas George ha sacado con un pase al compañero y solo han
sido 2, dos balones de mano al compañero, las demás, han sido pelotazo buscando
a pajoy, aquel delantero que resultaba rodeados de cuatro rivales, aún así, la decisión
de Forsyth era dársela, ¿habrá pensado que ha sido Luis Suarez?.
Pero no adjudiquemos todo al arquero, como ya comentamos los
laterales han sido flojos para el desmarque, los mediocentros nunca han retrocedido
para pedir la pelota, ni Atoche, ni Ramirez, solo Vilchez por momentos cuando
asumió el puesto, Araujo e Ibañez no han asumido la salida, el primero ha
comprobado que es un central rápido pero aún con escasa técnica para defender,
presionar y hacer coberturas, mientras que ´colo´ Ibañez se ha mostrado
intermitente, no se le critica el liderazgo que ha tenido en algunos momentos y
ese deseo inacabable de subir en las pelotas paradas, pero no ha sobresalido a
pesar del gol del triunfo. Si un equipo no tiene salida limpia del balón y opta
por el pelotazo no pidan que juegue bien. La sorpresa es que Montaño no ha
retrocedido, ha preferido estar en la zona de Confort junto a Pajoy que bajar a construir las jugadas, y me
parece que desde su posición de media punta será una constante en este año, el
colombiano nos ha deleitado con algunas jugadas que son de Elite, esos lujos que uno disfruta cuando los ve en la cancha y
hace que te agarres el rostro y pegues un woowww!!!, pero en función al equipo,
Jonier resultará complicado, porque cada domingo siempre se apelará a su pase
en profundidad o el último pase para el gol.
En los cambios se ha visto algunas mejoras, con la entrada
de Manco y Bazán el juego no se ha exteriorizado mucho, ambos han preferido el
juego interior para buscarse con Montaño y hacerles el pasillo a Guizasola y a
Canales, que en el segundo tiempo se han proyectado más, ahí han sumado gente
en campo rival y por ende pases cortos más continuos.
Caía la noche del sábado y ya sin fútbol por ver me disponía
a regresar a casa, con la conciencia de que este alianza, es como un lienzo
vacío, listo y preparado para dibujar una de las mejores obras de arte en este
2016, dependerá de su pintor (Mosquera), dependerá de sus pinturas (Jugadores).

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