Si existen las noches mágicas, si hay días que se tienen que
recordar o partidos que quedan para la inmortalidad y hasta el fin de los
tiempos, son las de la Champions League. Esta no estuvo ajena a ella, es más,
tenía los ingredientes perfectos para convertirse en fantástica, se enfrentaban
Alli vs Foreman, Mayweather vs Pacquiao, Superman vs Batman, Bayern Munich vs
Juventus, Guardiola vs Allegri.
Desde que Guardiola llegó a Alemania evolucionó su juego, no
quería llevar el Barcelona al Allianz Arena, quería darle una identidad al
equipo germano, creo el Guardiola 2.0. Este consistía no solo apostar por la
posesión los pases templados y jugar por el medio, le agregó verticalidad,
juego por las bandas y bombardeo de centros, le incluyo el instinto Alemán,
aquel instinto alemán que lo salvó en este partido, “pep” había alemanizado su estilo.
Juventus cae a este partido con un guión aprendido por Allegri,
formó un 5-4-1 juntando su primera y segunda línea para no dejar espacios, y si
la recepción de un jugador del Bayern era entre esas dos líneas no había forma
de descargar tenía un cuadrado de camisetas blanquinegras que lo rodeaban, y
por ende, te llevaban a la equivocación o simplemente te la arrebataban. Es ahí
donde emerge la figura omnipotente de Alvaro Morata, que estando solo arriba se
las ha ingeniado para corromper esa defensa alemana, Kimmich, Bennatia y mucho
menos Alaba (el duelo con Alaba lo ha ganado por lejos siendo este Alaba nada
mas y nada menos) no han podido con el Español que en velocidad, potencia y
juego a espaldas ha sido una verdadera fiera, sin mencionar el segundo gol en
el cual sus pies dan origen a tan gigante obra de arte, en ese arranque, Morata
se disfrazó de Maradona.
El trabajo de Khedira, ha sido la brújula en esta juve, por
lo bien que ha entendido el juego y la ubicación y coberturas precisas,
mientras que Cuadrado y Pogba han estado excelsos en su trabajo como
interiores, este último ha sido llamativo por su capacidad y elegancia para
arrebatar un balón, estoy seguro que Pogba no solo puede jugar en el medio, si
quiere lo haría de central o de 9, la capacidad del gran Paul ha sido descomunal
y su técnica exquisita, podría mencionar que ha sido sacrificado para apoyar en
la marca por banda, pero desde nuestro punto de vista, para él no ha sido
ningún sacrificio, ha robado balones y ha impuesto su corpulencia para
simplemente cerrar su zona, repito, el francés puede jugar donde quisiera.
En un conjunto italiano tan perfecto, lo único que podía
derrumbar el castillo de naipes era una mala elección de Allegri, y
lamentablemente así fue, decidió sacar a las estrellas del partido, Khedira, Cuadrado y Morata salieron, y a la
vez la juve emprendió camino a la guillotina, mientras que Guardiola entendió la
oportunidad, como todo visionario, olió sangre y puso Kingsley Coman con una
sola indicación “Desborda hasta que no tengas oxigeno”, cayó a banda y
desbordó, amagó como si hubiera nacido en las favelas, era una brasileño mas. Mientras
el francés con su juego captaba toda la atención de los flashes, alguien se
había liberado, Douglas Costa. El brasileño se libró, retrocedió y desde atrás,
con visión periférica del campo decidió dar el paso de crack y conducir a un
Bayern sin rumbo, salvando las diferencias, era messi, era el argentino
reencarnado en Douglas, jugó por derecha, por izquierda, tiro centros, amagó,
jugó en corto, en largo, juntó hombres, lo hizo todo, Douglas ha dado el salto
esta noche, se ha convertido en Dios germano y ha dado el salto de Crack.
Hemos sido testigos de estas noches que se quedarán
impregnadas en nuestra retina, hemos sido testigos de el despertar de un
grande, de una Signora que no es tán Vecchia, de un Fútbol alemán que dejó de ser
alemán, de esas remontadas que te deján sin voz o con lágrimas en los ojos,
cuyos únicos deseos después de ver estos partidos es simplemente dejar que pase
el tiempo y cuando veas a tus nietos, contarles al detalle lo que ha sucedido.

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